Como ya sabréis, el 16 de mayo se ha iniciado el proceso electoral para la elección del Presidente y Junta Directiva en nuestro Real Club de Regatas de Santiago de la Ribera. He querido dirigirme a vosotros de forma directa y sincera, porque creo que el momento lo merece y necesitamos tu respaldo y tu voto.
Durante estos años, la actual Junta Directiva ha trabajado con una idea clara: gestionar el Club con integridad, prudencia y responsabilidad, pensando siempre en el interés general, es decir, en el de todos los socios, defendiendo algo esencial: que los socios no perdiésemos nunca el control de nuestro Club. ¡Y así ha sido! El balance es positivo y evidente para todos. Hoy el Club es económicamente más sólido, cuenta con unas instalaciones más cuidadas, mantiene una intensa vida social y deportiva y afronta con mayor fortaleza una situación administrativa compleja que exige serenidad, experiencia y sentido institucional.
Nuestro gran reto ha sido consolidar la renovación de la concesión y garantizar que los socios sigamos manteniendo el control del Club. Cada paso se ha dado con el apoyo de expertos —ingenieros, científicos, letrados y altos técnicos de la administración—, y gracias a ese trabajo serio y constante, el expediente ha avanzado hasta contar hoy con informes favorables y resoluciones judiciales firmes.
En un Club tan vivo y diverso nunca existirá unanimidad absoluta, y gobernar exige escuchar, dialogar y encontrar equilibrios para que nadie se sienta excluido. Pero lo cierto es que las medidas adoptadas han resultado beneficiosas para el conjunto del Club y han atendido sus distintas sensibilidades.
Precisamente por eso, un equipo de personas entusiastas y de reconocida experiencia, hemos decidido dar un paso adelante y presentar una candidatura “de todos y para todos” que combina la experiencia de la directiva actual con juventud, renovación y nuevas iniciativas. No lo hacemos por afán de protagonismo ni por inmovilismo, sino porque creemos que merece la pena culminar responsablemente lo iniciado. Lo cómodo habría sido marcharse con el trabajo ya encauzado; lo responsable es seguir hasta culminarlo con la concesión plenamente prorrogada.
Por todo ello, si crees que merecemos tu confianza, te pedimos tu apoyo y tu voto.
Un cordial saludo.